Rosa Ropero

Desde bien pequeñita me interesó el mundo de las emociones, me gustaba entender a la gente y tenía mucha facilidad para vincularme con el otro, más allá de las palabras.

El mundo marcial también fué algo que me marcó profundamente, me gustaba la filosofía que encerraban esas disciplinas.

Todo este proceso me llevó a buscar dentro de mi, en mi mente. Estudié educación y psicología y acabé mentalizando mi mundo. Todo era mente y análisis. Simplemente me canse de vivir esa vida. De esta manera seguí buscando…

Topé con el aikido, y a través de su práctica observé y sentí en mí, mis propias limitaciones (físicas y emocionales ). Esto me ayudó a contemplar muchas cosas, como por ejemplo, que cada técnica que practicaba sacaba a la luz mis propias inseguridades, mis propios miedos.  De esta manera indagué en algunas terapias que me ayudaron a trabajar algunas de estas partes. Me quedé con las flores de bach, la terapia de movimientos rítmicos, y el yoga.

Después de estas experiencias pude comprender la importancia de llegar a armonizar; cuerpo-mente-espíritu. En este camino estoy, en encontrar ese equilibrio.